Por hacerle caso a la suegra… 🥴

Pero no entiendo cuál es el afán de tocar bocina tan pronto cambia la luz a verde???
Gente, soy de los que vive en un desespero total siempre. Hasta mi suegra siempre me recomienda que me tome algún relajante y que trate de tomar las cosas con calma, pues según ella siempre ando a mil y con muchas cosas en mi agenda.

Por eso admito que hay veces que esto se me rebota para otros lados y me provoca que ande más acelerado en la calle o pierda la paciencia con alguno que otro conductor lento o imprudente. Peeeeero, hoy me propuse estar más relax. Tratando de hacerle caso a la suegra, desde la mañana he estado tomando todo más relajado y en la calle he ido a la velocidad que dicen los letreros, normal, como todo buen ciudadano.

Pues mientras me disponía a tomar mi acostumbrada ruta para mi casa, de momento veo que la luz se pone amarilla y entendía que no me iba a dar break de pasar antes de que cambiara a roja, así que decido parar, como se debe hacer.

En eso me doy cuenta de que detrás de mí venía una guagua roja tipo Caravan de las viejitas. Dentro estaban varios niños, porque se les veían las cabecitas, y como conductora una muchacha de unos treinta y pico de años que estaba al volante, que claramente se notaba algo estresada, pues la vi manotear y creo yo que todas las bendiciones que estaba tirando eran para mí, pues aunque no soy experto en lenguaje de señas, sí conozco muy bien cuándo una mujer quiere que te des cuenta de que el manoteo es para ti.

Yo, como conductor responsable y normal boricua, miraba con el rabito del ojo pero sin mover la cabeza, como para que ella no se diera cuenta de que estaba más pendiente de ella que del cambio de la luz. Por siaca me salía brava y tenía que huir de la escena como Speedy González.

Fue ahí cuando, como era de esperarse, cambió la luz a verde y por estar pendiente a ella no me fijé del todo. Pues ella, ni lenta ni perezosa, se ha regindao de la bocina como si fuera su espada letal y me la estuviese clavando.

Decido arrancar mi marcha lentamente, como si no pasara nada y no me estuviese dando cuenta del despotrique que tenía en mi contra, pero al mismo tiempo y sin que se notara, tenía el dedito meñique activando el botón de “Sport” en la guagua, por siaca había que chillarla de ahí, pues que respondiera como si fuera Toretto en Fast and the Furious.

Entonces la chica, haciendo maniobras dignas de admirar y notablemente más furiosa que rápida, le ha metido a esa guagua el chambón que las pobres cabecitas de los que iban adentro parecían bolitas de ping pong de lao a lao, y me pasó a las millas por el lado.

A todas estas, yo traté de hacer como que no me había percatado de nada mirando hacia el frente, pero por mi madre que mi ojo derecho debió haber estado full mirando pa’l lao, pendiente a ver si veía algo extraño.

Esto me hace pensar en que… ¿seré el único que cuando pasan cosas así actuamos como si no nos diéramos cuenta, pero con la mano casi en el teléfono listos para llamar al 911?

Aahhh… y no vuelvo a hacerle caso a la suegra y sus consejos. Llego a ir normal todo ajorado y este sustito no hubiese pasado. Así que si eras tú, la chica de la guagua roja que iba detrás de mí en la luz, pues te digo que me di cuenta de todo lo que pasó y sí, sí estaba asustao.

Además, entendí clarito cuando insinuaste que mi nombre era Ramón… y maybe te confundiste, pero me llamo Alex, no Ramón. Es que te salió clarito.

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